Como tratamiento para nuestras joyas diremos siempre de:
-Lugar: Guardarlas en su propio estuche o en el de viaje en su defecto, de esta manera se resguarda del polvo, el aire y la luz.
-Contacto: Controlar el contacto con elementos como el sudor, la piel, el PH, los cosméticos, el agua, perfumes, productos químicos y humedad; especialmente por la oxidación en la plata.
-Limpieza: En el caso de la plata el uso de un paño suave y el uso ocasional de productos anti-oxidación. Respecto al oro, diremos de ofrecerle un cepillado con cerdas blandas, agua tibia y un jabón neutro.
A su vez, añadiremos, para quien lo necesite, información adicional respecto a cada metal:
Oro: Tanto en 14k, como en 18k no se oxida ni se corroe, por lo que ofrece una gran estabilidad con el paso del tiempo.
Plata: En este caso, nuestra plata (Esterlina 925) contiene un 92,5 % de pureza, siendo el resto otros metales (usualmente cobre, para aplicar dureza). Esta, sí se oxida con el tiempo y se suele observar como aquella pátina sutil que aparece poco a poco.